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Una entrevista de Miriam Giordano. Klaus Illigmann, geógrafo, jefe del Departamento de Planificación Urbana de Múnich. En esta entrevista explica la importancia de las incubadoras y los proyectos piloto en los planes de renovación para las ciudades europeas.

Pregunta: El poder económico de las ciudades y las zonas urbanas crece cada vez más. ¿Es éste un fenómeno global sin diferencias entre todos los continentes?

Respuesta: Puedo darte puntos por la pregunta. Es realmente una cuestión de contexto, dónde está la ciudad, cuáles son las condiciones, cómo es la personalidad de la ciudad, el entorno. Además, hay otra línea de tradición como, por ejemplo, el modelo de la ciudad europea. Pero si miramos a Asia o a los Estados Unidos… En Asia, es más: “perfecto, ¿qué podemos hacer para mantener el sistema en funcionamiento?” o si nos fijamos en China, donde está siendo usado para controlar a las personas, las clases sociales y, en algunos aspectos, es más un punto de vista político. En los EE.UU., todo responde a un modelo de negocio y lo privado puede hacerlo todo mejor. Y lo público, si uno va a Google, pues, ciudad es una cuestión de algoritmo. El algoritmo es mejor que la política o, mejor dicho, que los políticos. Creo que ese es un contexto importante para la situación de la ciudad porque tenemos muchas formas de actuar y reaccionar y no hay nada donde se pueda decir a medida. Necesitamos una sola talla para todos.

Parece que desarrollar una ciudad “nueva” o “en crecimiento” es más fácil que mantener y volver a desarrollar una “vieja”, ya experimentando una “decadencia urbana”. ¿Es verdad?

Creo que sí. Si te fijas en Asia, construyen sus nuevas ciudades para 1, 2 o 3 millones de personas y construir una nueva ciudad es lo más fácil que puedes hacer, ya que eso puede hacerlo cualquier diseño arquitectónico o de diseño urbano para llevar a cabo un plan maestro y plasmarlo en la realidad. Si tienes una ciudad ya construida, cuentas con problemas. Es un tipo de gestión de cambios que has de hacer de manera suave para las personas que trabajan en la vida concreta. Porque siempre hay alguien que viene con algo nuevo y que desea cambiar el sistema en funcionamiento. Y eso es realmente una cuestión de cómo lidiar con la visión de las personas y los habitantes.

Y también tienes ese otro punto que es el de la reducción de CO2 si estás utilizando estructuras y edificios existentes. Hay mucha energía gris en ellos y no funcionaría tirar todo a la basura y construir todo de nuevo. Eso no puede funcionar y, desde este punto de vista, es muy importante ir por este camino.

¿Cuáles son los nuevos fenómenos que influyen hoy en la planificación urbana?

En primer lugar, le diré que está el aspecto de ciudad inteligente, la digitalización. Que está en la propia ciudad, donde todo el mundo está usando sus teléfonos inteligentes. Muchas ciudades están construyendo nuevas infraestructuras como WIFI público y también entre bambalinas, hay un nuevo sistema, farolas inteligentes, nuevas redes troncales técnicas donde puede obtener datos o brindar nuevos servicios a las personas. Este es un punto. Pero, también hay muchas ciudades que están creciendo, especialmente en Alemania, tanto ciudades grandes como un gran número de ciudades pequeñas como ciudades con universidades. Y esta es una cuestión importante porque muchas ciudades como Múnich no tienen suficiente espacio para atraerlo todo. Hay una nueva presión para trabajar en ello y hacerlo de una nueva manera nueva como una gran incubadora para las ciudades. Las grandes ciudades probarán cosas nuevas o tendrán que probar cosas nuevas. Además, hay que tener en cuenta los cambios demográficos y la integración de todas las personas que vienen a Europa. En este sentido, especialmente en Alemania, las ciudades cuentan con más personas de fuera que de origen alemán. El crecimiento es más internacional.

Centrarse en los detalles, como por ejemplo, los materiales, ¿mejora la calidad de las ciudades?

Esta ha sido una cuestión importante desde hace cuatro o cinco años, especialmente en Alemania, donde hemos creado una fundación para la cultura de la construcción, una fundación nacional para analizar estas cuestiones, para saber cómo podemos asegurar la calidad de la construcción y la calidad de los edificios. Y esto es nuevo como consecuencia de la gran cantidad de edificios que se han construido a causa del aumento del número de habitantes. Y otra cuestión importante son los aspectos relacionados con la sostenibilidad y los materiales que utilizamos para construir edificios renovables. En este sentido, hay un impulso de la UE, que marca la pauta para los materiales y donde hacerlo. Creo que, en los próximos años, cuando se construya un edificio nuevo, se deberá pensar no solo en los permisos ni en los proyectos sino que también se deberá proporcionar información sobre los materiales con que se construye este edificio o cómo tratarlos si el edificio es demolido… Todo ello en dirección hacia la sostenibilidad y reducción de CO2.

Mantener una coherencia de visión en la planificación urbana, desde la escala de la ciudad hasta la escala de los materiales pequeños, es un claro desafío.

Creo que todas las grandes ciudades han de afrontar estos desafíos y, especialmente en Alemania, es Múnich la ciudad con mayor presión para su transformación, donde la mayoría de los problemas están relacionados con el transporte público. Creo que estamos haciendo un buen trabajo, creando proyectos piloto e incubadoras, probándolas a pequeña escala. Es como hace la UE con los proyectos del horizonte 2020 con laboratorios y ver cómo funciona, si bien o mal. Creo que es un buen modelo para nuevas técnicas y nuevas circunstancias a pequeña escala, ya que se puede ver qué se puede ampliar y cuáles son los puntos que podemos incluir en el proyecto principal y luego descartarlos.

¿Qué elementos necesitamos para mejorar el proceso de renovación de la planificación urbana? ¿Y cuál es el error más común?

No puedes tirar abajo todos los sistemas y toda la personalidad de la ciudad. En economía y a nivel de las empresas, funciona casi igual, con su personalidad y su estructura de flujo de trabajo. Todos tienen una especie de baja velocidad y una especie de cambios suaves porque no se puede cambiar todo. Si hablamos de gestión de cambios, debemos aceptar que el 80% de estos proyectos no funcionó y solo el 20% está funcionando y esa es la cuestión. Para poder tener este 20% no es un problema, si no funciona. La base de datos dice que el 80% sale mal, pero eso está bien… La vida es así.