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La arquitectura según Kaan

12 junio 2015

"Excitación, emoción, expectativas e incertidumbre ante el resultado final y el futuro de un edificio que diseñas son algunos de los sentimientos que te vinculan a cualquier proyecto"

El arquitecto holandés Kees Kaan pronunció una conferencia el pasado 18 de mayo que sirvió para iniciar el exhaustivo programa de sesiones de la 19ª edición el Beyond Building-Construmat, el renovado salón internacional de la construcción de Fira de Barcelona. Por primera vez el salón elegía una apertura magistral la víspera de su inauguración, gracias a la colaboración de la Fundación Mies van der Rohe. La intervención del prestigioso arquitecto holandés, bajo el título Under Construction (En Construcción) fue precedida por la bienvenida del presidente del BBB-Construmat, Josep Miarnau, y una breve presentación del arquitecto Carlos Ferrater.

Ferrater recordó que su relación con el arquitecto holandés se remonta veinte años atrás, cuando prologó un monografía que la editorial Gustavo Gili publicó sobre la obra del estudio que en ese momento Kaan compartía con Felix Claus. Luego, en el 2014, Kees Kaan puso en marcha en Rotterdam un nuevo estudio, Kaan Architecten, desde donde trabaja actualmente. Entre los múltiples proyectos de su estudio, Carlos Ferrater destacó el masterplan para el Prat de Llobregat, la Facultad de Farmacia de Granada y el centro artístico multidisciplinar Planta de la Fundación Sorigué en Balaguer (Lleida).

Las relaciones entre el concepto arquitectónico y las ideas, el proyecto constructivo posterior y su diseño centraron la conferencia de Kees Kaan, que además de su despacho es profesor titular de la cátedra de Proyectos Complejos de la Universidad Técnica de Delft (Holanda).

Excitación, emoción, expectativas e incluso incertidumbre ante el resultado final y el futuro de un edificio que diseñas y que un futuro tendrá unos determinados usuarios... Estos son algunos de los sentimientos que te vinculan muy estrechamente a cualquier proyecto, y que suponen la completa involucración del arquitecto, "tanto si se trata de un proyecto grande como un pequeño", según afirmó Kaan.

El arquitecto holandés repasó el conjunto de relaciones que se establecen en torno a una obra a partir de cuatro de los grandes proyectos desarrollados por su estudio.

En el primero de ellos, el Instituto Forense de Holanda, el punto de partida fue el conocimiento directo de las necesidades que plantearon los científicos y profesionales que deberían ser los usuarios unos equipamiento donde la ingeniería y la tecnología jugaban un papel muy destacado. Sin referencias, para la nueva construcción del edificio, fue fundamental la interpelación directa a sus usuarios, a quien planteó sus ideas iniciales para el proyecto. El resultado dejó satisfechos a todos: un edificio de líneas claras y sencillas que acoge con discreción todos sus equipamientos sin devenir opaco.

La Embajada de Holanda en Mozambique, concretamente en la capital Maputo, es un proyecto radicalmente diferente de arriba abajo. En este caso, las condiciones climatológicas y las condiciones específicas del trabajo en el país africano determinaron un proyecto "maravilloso y extremadamente bello", donde la exuberancia de la vegetación autóctona está siempre presente y en el que se lograron matizar el requerimientos de seguridad de un equipamiento de este tipo con un jardín que jugar un papel clave.

De vuelta a los Países Bajos, el tercer proyecto que Kees Kaan utilizó para ejemplificar las bases de su trabajo partía de premisas muy diferentes. Se trataba de renovar y rehabilitar un antiguo hospital de los años 60 en Rotterdam para convertirlo en un nuevo centro de formación universitaria, el Education Center Erasmus. En este caso, el reto fue adaptar un espacio existente a las necesidades formativas de una moderna facultad de medicina.

La evolución de la construcción configura un nuevo escenario donde las relaciones con los clientes (y sus requerimientos) son más complejos, y en el que nuevas tecnologías de trabajo, como el BIM, son elementos determinantes para llevar adelante un proyecto. "Se trata de pasar de diseñar espacios inalterables a otros más flexibles y pensado para sus usuarios, y hacerlo, además, de forma mucho más colaborativa", según Kaan.

Un buen ejemplo de esta nueva filosofía es la Corte Suprema de La Haya, un gran concurso que el despacho del arquitecto holandés se adjudicó para construir uno de los edificios judiciales más importantes del país. Esta gran estructura cristalina, con una ubicación de total centralidad, pidió una gran integración de diversas disciplinas "que pedía que y arquitecto saliera de su torres de marfil para hablar con todo el mundo y ser cajas de liderar el proyecto".