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Entrevista a Alberto Tarasido (presidente) y Santiago Tarasido (director general) de CRIBA

17 junio 2014

La empresa argentina CRIBA fue fundada en 1952. Especializada en la construcción de obras civiles tanto para el ámbito público como privado, CRIBA ha sido un actor clave en la modernización de las infraestructuras y de los edificios de Argentina.

Su apuesta por la innovación y la calidad es constante. Algunos ejemplos de ello son la construcción, en 2001, de los Edificios River View y de la Torre Repsol YPF, en 2007, en Puerto Madero, el nuevo barrio marítimo de la Gran Buenos Aires.

Pregunta: Su empresa cumple los 60 años de historia en los que ha sido parte importante en el desarrollo de su país. ¿Cuál podría ser su aportación más destacable al proceso de modernización que ha vivido Argentina?

Con una mirada retrospectiva, después de 60 años de historia como empresa constructora en la Argentina, podemos decir que CRIBA se inició como un típico proyecto familiar de la mano de sus fundadores, los hermanos Alberto M. y Jorge A. Tarasido junto a un grupo de personas que los acompañaron en su pasión por construir. A partir de entonces, la empresa no ha dejado de crecer, y se ha visto involucrada en todo tipo de proyectos. Así, ha participado en la construcción de edificios residenciales, oficinas, centros comerciales, plantas industriales, colegios y centros educativos, hospitales, centros de salud, hoteles, centros culturales y deportivos, barrios de vivienda y obras de infraestructura.

Ya en los años 90, la empresa logró convertirse en verdadero protagonista en el segmento de edificios de altura y distinguirse claramente de la competencia. En aquellos años, se construyeron rascacielos que le dieron un nuevo rasgo a la fisonomía del país y, sobre todo, a la ciudad de Buenos Aires como los Edificios Quartier Ocampo, Quartier Oro, Quartier Boulevard, Torre Unión, Torre Seguí, Complejo Nuevos Aires en Belgrano y las Torres River View en Puerto Madero, entre otras. De esta manera, se afianzó una tendencia en la forma de vida de muchos habitantes de la ciudad que mejoraron su calidad de vida contando con la posibilidad de disfrutar de modernos edificios con servicios diferenciales a los existentes hasta ese momento.

CRIBA pasó a ser un aliado estratégico para las principales empresas promotoras, que contaban con la excelencia de sus procesos constructivos, la fidelidad a los plazos pactados y la calidad de sus acabados. La empresa debió hacer grandes esfuerzos para posicionarse en esta escala: desde la capacitación de su personal hasta la adquisición de equipamiento de última generación ¿encofrados racionalizados, grúas torre externas y automontantes, montacargas, ascensores, manipuladores telescópicos, cargadoras, autoelevadores¿. Esta serie de equipos nuevos le valió a CRIBA la obtención del Premio Invertir en 1999, y el reconocimiento unánime como la empresa fabricante del mejor hormigón armado del mercado argentino.

Después de la grave crisis económica que vivió Argentina en 2001, CRIBA, no sólo logró salir de ella, sino que, además, lo hizo fortalecida. Cuando comenzó la reactivación del mercado, los clientes valoraron su estabilidad y permanencia y no titubearon en encomendarle sus proyectos. Para que esto fuera posible, y con energía renovada a partir de la llegada de la tercera generación Tarasido a la compañía ¿con la consiguiente contribución de savia nueva y de nuevas nociones en diferentes áreas¿, se realizó nuevamente una fuerte inversión en equipos y aumentó significativamente la estructura, prácticamente duplicada en escasos años.
Este fue el escenario en el que surgió el encargo de la Sede Corporativa de Repsol YPF en Puerto Madero, un proyecto de 160m de altura del prestigioso Estudio de César Pelli, que la empresa ejecutó según los más altos estándares de construcción a nivel global. Un nuevo punto de inflexión en su historia. Un hito que selló un presente brillante caracterizado por una significativa cantidad de obras en curso en los más variados segmentos. La construcción de este rascacielos supuso un antes y un después para la compañía. CRIBA le dio a Buenos Aires uno de los edificios más emblemáticos del país.

Actualmente, está llevando adelante la construcción de otra obra irrepetible en Buenos Aires: la nueva Sede Corporativa del Banco Ciudad de Buenos Aires. CRIBA ganó la licitación presentando un proyecto diseñado, y traído especialmente desde Londres, por el prestigioso Estudio Foster & Partners. 

Este fuerte crecimiento en los últimos años hizo que la compañía fuera reconocida con el Premio Fortuna a la mejor empresa del sector de la construcción durante dos años consecutivos: 2009 y 2010. En este último, recibió también su quinto premio FIABCI destacando, esta vez, la construcción del Centro de Imágenes Moleculares de la prestigiosa Fundación de Neurología y Neurocirugía de Argentina (FLENI), una obra del segmento salud e investigación de altísima complejidad, sin precedentes en América Latina.

Con el paso del tiempo, CRIBA ha dejado impreso su sello para la posteridad representado en decenas de obras de arquitectura que podrán disfrutar las generaciones venideras.

Pregunta: ¿En qué situación se encuentra el sector de la construcción en su país? ¿Consideran que la industria española puede aportar nuevas soluciones al mercado actual argentino?

El sector de la construcción en Argentina ha vivido un período de casi 10 años de contínuo crecimiento, solamente interrumpido por la crisis financiera global de finales del 2008. Sin embargo, dicha crisis, profunda para muchos países del mundo que repercutió en el mercado inmobiliario y de la construcción muy fuertemente en los Estados Unidos y en España, no afectó de igual manera a Argentina, que se encontraba muy poco apalancada en créditos hipotecarios. Los precios de las propiedades no se han visto prácticamente afectados, ya que estaban sostenidos por inversión genuina y aportada en su totalidad, en la mayoría de los casos, como reserva de valor. De todas maneras, se está viviendo un proceso de alta inflación que afecta la productividad y las reglas de juego más estables, imprescindibles para un negocio que es, por definición, de largo plazo.

En este contexto, CRIBA pudo igualmente continuar con su plan de crecimiento en un período complicado para el sector, manteniendo fuerte presión en la demanda, que afectó los precios de los principales materiales de la construcción, y altos costes laborales derivados de una importante tensión sindical.

También se evidenció un incremento en la presión impositiva que impactó, sin duda, en la rentabilidad del sector. Los márgenes del negocio inmobiliario en general se han visto drásticamente reducidos en 2011 y 2012, por un alza importante en el coste del m2 de construcción, del orden del 35% en el último año. Esto no tuvo como contrapartida la posibilidad de trasladarse en su totalidad a los precios de venta de los inmuebles, ligados a una referencia en dólares algo contenido y a una capacidad de pago limitada del usuario final.

En los últimos meses, se suman ciertas políticas proteccionistas en busca de revalorizar la industria nacional y sobre todo la balanza comercial, lo que deriva en algunas complicaciones administrativas a la hora de importar algunos productos.

Al mismo tiempo, las recientes restricciones a la compra de moneda extranjera dificultan una actividad hasta ahora muy acostumbrada a operar exclusivamente en dólares para lo que se refiere a compra-venta de inmuebles.

La industria española, que ha pasado de un momento de alta productividad a una actual situación comprometida con capacidad ociosa, seguramente tendrá posibilidades de abastecer y aportar soluciones concretas a un mercado argentino, que si bien cuenta con un marco complejo continúa con un buen nivel de actividad.

Siguen existiendo grandes oportunidades, desde la óptica que el negocio de la construcción tiene un alto porcentaje de su coste que se rige por la moneda local, lo cual significa que en la medida que la demanda se habitúe al manejo de pesos para las operaciones inmobiliarias, el sector encontrará los instrumentos necesarios para viabilizar los proyectos.

En Argentina, también sigue existiendo de manera muy firme la convicción del "ladrillo" como reserva de valor, siendo las inversiones inmobiliarias un destino muy elegido para los ahorros o excedentes de actividades industriales, comerciales y del sector agrícola, lo que mantienen al sector de la construcción con buena actividad y demanda permanente.

Pregunta: ¿De qué manera pueden colaborar las empresas españolas de la construcción en el proceso de modernización de su país?

Existe ya un grupo importante de empresas constructoras españolas que se encuentran trabajando en Argentina, como también un enorme grupo de promotores inmobiliarios e inversores que han decidido realizar sus proyectos en nuestro país.

Cabe destacar la importante función que realiza a tales efectos la Cámara Española de Comercio y en particular su Comisión Inmobiliaria, que organiza permanentemente ciclos de conferencias y desayunos de negocios con los principales actores del sector. Entendemos que se trata de un gran vínculo para aquellas empresas españolas que estén interesadas en conocer con más profundidad la actualidad del sector en Argentina y puedan así colaborar en el proceso de modernización del país.

Por otro lado, Argentina como muchos de los países emergentes en este momento, teniendo en cuenta una visión de medio y largo plazo tiene "todo por hacer". Es fundamental contar con mayor desarrollo de infraestructuras, caminos, comunicaciones, puertos, transportes,¿ para mejorar y facilitar el movimiento de sus productos tanto de consumo interno como de exportación. Al mismo tiempo, es evidente la mejora en el peso relativo referido al intercambio comercial de los países emergentes con el resto del mundo desarrollado y el potencial que aún tienen por recorrer en cuanto a su actividad y producción.

El sector de la construcción en España está atravesando un periodo de crisis muy profunda, después de unos años de gran actividad. ¿Cómo se ve la situación de la construcción española desde Argentina?

Evidentemente, tras un gran periodo de crecimiento y expansión del sector inmobiliario en España, actualmente se está transcurriendo por una etapa muy compleja, de crisis profunda, que lamentamos.

Desde CRIBA, hemos tenido la posibilidad de participar activamente y más de una vez tanto en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) como en Construmat Barcelona, y hemos vivido de cerca la euforia inicial y también la desaceleración y crisis actual. Hace unos años bastaba con recorrer España y ver la innumerable cantidad de edificios en construcción, y la concentración de grúas torre o encofrados.

Desde Argentina el proceso por el que ha transcurrido el sector de la construcción en España se ve desde una perspectiva muy similar a la crisis inmobiliaria de los Estados Unidos. Un mercado que se ha desarrollado aceleradamente y muy apalancado en el crédito a tasas efectivamente muy bajas y que ha sido muy sensible a las variaciones de precios y las posibilidades de pago de quienes habían solicitado dichos créditos. Actualmente, ya se ven buenos signos de recuperación en los EEUU, los cuales esperamos y deseamos que comiencen a evidenciarse lo antes posible también en España.

Pregunta: ¿Es Barcelona un modelo arquitectónico y urbanístico de referencia para ustedes? Parece que la regeneración del frente marítimo de Barcelona con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992 haya servido como referencia para el proyecto de Puerto Madero?

Barcelona es, sin duda, un modelo arquitectónico y urbanístico de referencia, no sólo por su gran cantidad de edificios de talla internacional en los cuales están presentes los nombres de los grandes arquitectos y artistas de la actualidad, como Richard Meier, Jean Nouvel, Norman Foster o Santiago Calatrava, solo por nombrar algunos de ellos. También por sus reconocidos parques y barrios, como lo es el frente marítimo y su gran desarrollo con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992.

De la misma manera que ocurrió con nuestro Puerto Madero, Barcelona fue una ciudad que necesitaba dejar de estar de espaldas al mar y un acontecimiento como los Juegos del 92 le ha permitido una readecuación de un espacio poco desarrollado, el cual se ha ido completando con playas, pasarelas, centros comerciales, tiendas, restaurantes, bares y ambiente nocturno.

En tan solo 10 años, Puerto Madero ha pasado de ser una zona prácticamente abandonada y en desuso a transformarse en el barrio más moderno y exclusivo de la ciudad de Buenos Aires, en donde no sólo la calidad y distinción de sus edificios, sino también la particularidad y cuidado de su espacio público, como también una gran oferta de restaurantes, han provocado que los proyectos más emblemáticos de la ciudad se concentren en pocas manzanas.
Desde CRIBA, hemos sido partícipes del gran cambio de este barrio siendo los constructores de varios proyectos entre los cuales están: las torres River View, las primeras torres que se levantaron en Puerto Madero; el edificio institucional de Repsol YPF, proyecto de César Pelli; el edificio residencial Forum Madero; el Edificio de Oficinas Esmeralda del complejo Zencity, y Madero Walk Eventos, el primer salón de eventos flotante de Latinoamérica, entre otros proyectos.

Pregunta: Desde 1979, Fira de Barcelona organiza Construmat Barcelona, el salón de la construcción más importante de España y uno de los tres más importantes de Europa con la participación de proyectos y expositores nacionales e internacionales, siendo referente a nivel mundial. En esta edición, el salón ha decidido cruzar el Atlántico para presentarse como plataforma comercial para las empresas de ambas orillas. ¿Qué opinan de esta estrategia? Sabemos que CRIBA tiene intención de participar en Construmat 2013 a través del Foro Contract, ¿qué tipo de proyectos van a presentar en Barcelona? ¿Creen que Construmat Barcelona puede servir para que las empresas de la construcción hispanoamericanas estrechen relaciones? ¿Piensan que puede ser el puente que una los intereses y las necesidades de todos los actores del sector?

Claramente, Construmat Barcelona es un punto de encuentro muy importante, referente a nivel mundial, y destaca, sin lugar a dudas, como centro de transferencia de conocimiento del sector de la construcción.

Además del contacto directo con colegas, proveedores y promotores nos ofrece la posibilidad de participar de un amplio programa de actividades y jornadas técnicas con expertos internacionales en cada uno de los segmentos del sector. También nos permite estar actualizados de las mejores prácticas y novedades o escuchar temáticas específicas como productos especiales o abordar la temática de la sostenibilidad.

En este marco es muy atractivo el hecho de "saltar el Atlántico" y generar un vínculo más cercano entre los representantes de las principales empresas del sector en ambas regiones.
Entendemos que la posibilidad de que CRIBA participe estará seguramente ligada a los proyectos en los cuales está hoy involucrada como empresa de servicios de construcción para obras de arquitectura de gran escala.

Dentro de las obras en ejecución destacadas que merecen la pena compartirse y mostrarse se encuentra la construcción de la sede institucional del Banco Ciudad con proyecto del Estudio Foster & Partners. Se encuentra en una zona de gran desarrollo de la ciudad de Buenos Aires, en la cual se está consolidando un polo de empresas tecnológicas. En particular, se trata de un edificio único desde el punto de vista de la sostenibilidad en Argentina. Actualmente, está en plena ejecución su megacubierta ondulada de hormigón visto, sello arquitectónico de este proyecto de Foster.

Se pude consultar más información de este proyecto en www.cribasa.com.ar