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"La construcción española a la luz de la situación europea"

17 junio 2014

Por Josep Ramon Fontana Usón. Jefe de la Unidad de Prospectiva Instituto de Tecnología de la Construcción de Catalunya - ITeC.

Si por un momento hacemos abstracción de la durísima situación presente del sector de la construcción en España y observamos qué ocurre en el resto de Europa, nos encontraremos con un patrón que se repite bastante. En bastantes países de la Unión hay una demanda base razonablemente sustancial, pero la crisis obstaculiza que se materialice en forma de actividad para la industria de la construcción. Ninguno de los epígrafes (vivienda, no residencial, rehabilitación, infraestructuras) se escapa de este clima, pero cada uno reacciona con un ritmo propio. La vivienda ya empieza a recuperar tímidamente parte del terreno perdido. El no residencial aún tiene por delante
un 2012 bastante recesivo. La rehabilitación vuelve a su comportamiento tranquilo de siempre, pero por debajo de su potencial. La ingeniería civil entra en una fase de virtual estancamiento, obligada por los vientos de austeridad presupuestaria.

Estas tendencias que se acaban de enumerar son también válidas a grandes rasgos para el caso del mercado español. Nuestro país se comporta de acuerdo con patrones similares a los del resto del continente, pero, como de costumbre, reacciona con mucha más intensidad. Por lo tanto, España se
encamina una vez más a sufrir una versión corregida y aumentada de lo que le espera al sector construcción europeo, que no es otra cosa que un futuro de crecimiento escaso y desigual.

Veamos por separado lo que queremos decir por "escaso" y por "desigual".
Crecimiento escaso Se estima que en 2011 acabó en España con un retroceso de producción cercano al -20%, y que este año podríamos asistir a otro -10%. Por lo tanto, en 2012 se convertirá en el quinto año consecutivo de
caídas de dos dígitos. Aunque en 2013 se vislumbran algunos segmentos donde se interrumpe la tendencia descendente, es muy improbable que haya finalizado el proceso de reordenación de la obra pública. Por eso, con muchas reservas, se prevé un 2013 de estancamiento y un 2014 de avance mínimamente testimonial.

Crecimiento desigual

A escala europea, la incertidumbre económica hace descartar aquellos escenarios que contemplan la recuperación integral de la totalidad del mercado de la construcción. En otras palabras, a medio plazo
se espera que refloten parcialmente algunos segmentos del mercado, al tiempo que otros continuarán deprimidos. Esto aplicará también al caso de España, aunque con algunos matices. Mientras que, para nuestros vecinos europeos, la vivienda de nueva planta es la que concentra mejores
expectativas, es obvio que, a corto plazo, no parece una ruta de salida tan fácil en el contexto español.

Para Europa, la crisis está siendo más benévola con la rehabilitación, un segmento al que se le reconoce suficiente potencial como para conservar su tradicional papel estabilizador ante los vaivenes de los ciclos de la construcción. España, un mercado donde la rehabilitación está por
eclosionar, no debería ser una excepción. Por parte de la ingeniería civil, España tendrá que conformar con seguir buscando su nuevo punto de equilibrio, y seguir contrayendo su producción hasta llegar a unos niveles de producción proporcionales a sus capacidades de inversión.

Conclusiones
La crisis económica se interpone en la recuperación del sector construcción en toda Europa. Afortunadamente no es un obstáculo impenetrable y deja algunas rendijas por las que es posible esperar alguna mejora, aunque de manera muy localizada ya una escala modesta. La clave para los
próximos años en Europa parece estar en ser capaces de detectar dónde se producen estas grietas, un reto complicado dado que la receta que puede funcionar en un determinado país no es necesariamente igual de válida en el siguiente. Viendo cómo el Viejo Continente se vuelve un mercado aún más exigente, no es de extrañar que el sector busque refugio en los países emergentes.